El hotel estaba muy bien situado, muy cerca del centro pero con la comodidad de no estar en pleno bullicio.
La habitación es muy confortable.
El personal muy amable y atento en todo momento.
El ultimo día decidimos desayunar en el mismo hotel y salimos encantados, tiene bastante variedad.
Muy céntrico, a 2 minutos andando a la calle Laurel. Calle semipeatonal. Cerca de la calle principal de comercios. Imposible aparcar si no es en el parking del hotel.